Mañana será la mejor mañana, despertaré y miraré el cielo, estará despejado y con sus grandes nubes blancas, me levantaré, me vestiré y cuando llegue al espejo, me sonreiré de la manera más sincera y honesta, respiraré profundo y volveré a ser lo que nunca debí dejar de ser. Mañana ya no habrán promesas, no habran suspiros, no habrá melancolía. Mañana el día será mio y el mundo estará en mis manos una vez más, las cosas estarán dentro de su contexto y todo volverá a la normalidad. Mañana es el día elegido, pero hoy no, aún no.
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