Te gustaba mirarme a través de la carta de postres. Pedir tiramisú con besos espolvoreados y el kutchen de frutillas con salsa de mis labios. Incluímos cantidades directamente proporcionales de azúcar a los incendios de nieve y calor que guardaron mis sábanas durante todas las semanas de muchos otoños, para qué? Para que después te llevases lo puesto y toda la amargura del café.
No hay comentarios:
Publicar un comentario